La Hume en los locos años veinte
Barrio aislado y económicamente pobre de Gujan-Mestras, La Hume vio sin embargo cómo su situación cambiaba en el periodo de entreguerras. Gracias al impulso de Frédéric Lestrade, en menos de un año se creó una estación balnearia que atraía cada vez a más gente.
El apogeo de los locos años veinte aportó un nuevo dinamismo a la estación y vio surgir nuevos lugares de recreo hasta entonces desconocidos. Este pequeño barrio, olvidado hasta entonces, se convertiría en una parte esencial de los placeres de la cuenca.