Un poco de historia...
La bahía de Arcachon es un mar interior formado hace miles de años por la acción de vientos y mareas. Antiguamente estaba rodeada de bosques y dunas, y sus habitantes vivían principalmente de la pesca y la recolección de sal.
En el siglo XIX, la cuenca se hizo famosa por sus viveros de ostras, que aún perduran y le dan renombre. La ciudad de Arcachon se desarrolló con la llegada del tren, atrayendo a los primeros veraneantes.
Se descubren la duna del Pilat, la más alta de Europa, y la islade los Oiseaux, con sus famosos zancosde Cabanes Tchanquées. Hoy, la cuenca es un espacio natural protegido, rico en flora y fauna, donde se pueden observar aves migratorias, pescar, navegar y descubrir un patrimonio único.